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Red Internacional

LGBTIFOBIA. VOX alienta el odio hacia las personas LGTBI vinculando el Orgullo con la viruela del mono

En unas repudiables declaraciones en la Asamblea de Madrid VOX relacionó el Orgullo LGBTI con “enfermedades contagiosas” y Ayuso dice que la izquierda promueve el chemsex. No es su primera ni última declaración LGBTIfóbica y está calculada antes del Orgullo.

Viernes 3 de junio | Edición del día

Este pasado jueves en la Asamblea de Madrid, una diputada de Vox vinculaba la transmisión de la viruela del mono con el evento del Orgullo a través de un discurso alarmista maquillado de preocupación por la salud de lxs participantes. Así Vox, una vez más, alienta el odio y rechazo hacia las personas del colectivo LGTBI y allana el camino para el recorte de sus derechos. El mismo día en el Congreso la diputada de VOX Mercedes Jara la ha relacionado con "prácticas sexuales de personas homosexuales bajo el efecto de drogas ilegales".

Estas declaraciones se hacen tergiversando las del director general de salud pública de Canarias, José Juan Alemán, y maquillando la estigmatización del colectivo LGTBI con una falsa retórica de preocupación por la salud de lxs participantes.

La intervención de la diputada de la ultraderecha comienza de la siguiente manera: "El director general de salud pública del servicio canario de salud, el señor Alemán, ha dicho que es evidente que el Maspalomas Pride es un caldo de cultivo para las enfermedades contagiosas. Conociendo las particularidades de este brote y del propio encuentro, es de esperar que haya ayudado a la transmisión de la patología”. La intención de la diputada por asociar la enfermedad contagiosa al colectivo se vuelve evidente cuando, al citar a José Juan Alemán, omite las palabras "al igual que ocurre con cualquier otro evento multitudinario".

Tras esta tergiversación interesada, continua con la intervención refiriéndose al Consejero de Salud de Madrid: "quería recordarle que en menos de un mes se va a celebrar en la Comunidad de Madrid el Madrid Orgullo, un evento de características similares que se prevé que vaya a ser multitudinario donde vaya a haber miles de personas en contacto estrecho. Le querría preguntar si usted considera que este evento puede suponer un evento de riesgo para las personas que van a participar en él, si tienen pensado llevar a cabo algunas medidas para proteger la salud de estas personas de cara a este evento concreto, para evitar que este evento se convierta en un nuevo caldo de cultivo y nos pueda llevar a un repunte en los casos de viruela del mono, (…) y si van a llevar a cabo alguna medida concreta de cara a este evento para evitar que pueda haber un repunte de casos, para proteger la salud de todos".

La diputada presenta el Orgullo de Madrid y el Maspalomas Pride como los focos principales de contagio y, obviando los demás eventos multitudinarios y fiestas de verano, sitúa la sospecha de la transmisión de la viruela del mono exclusivamente sobre el colectivo LGTBI a través de un discurso alarmista maquillado de preocupación por la salud de lxs participantes. Así Vox, una vez más, alienta el odio y rechazo hacia las personas LGTBI a través de esta vinculación del colectivo con la enfermedad contagiosa -asociación que remite al estigma de la comunidad en relación con el VIH-, y allana el camino para el recorte de sus derechos.

En la misma sesión de la Asamblea, también el PP se ha sumado a la estigmatización del colectivo y a la criminalización de la izquierda. Ayuso ha hecho acusaciones a la izquierda como “que promueve el adoctrinamiento en las aulas, el chemsex, el uso de las drogas sin ningún tipo de límite, la ocupación, el comercio ilegal y dando lecciones de mujeres malcriadas”.

Por supuesto que el debate no es sobre la salud, como tratan de hacer ver, sino que se trata de una oportunidad más para atacar a las libertades y derechos sexuales. Pero además, no son declaraciones aisladas, sino unidas a su campaña para derogar las leyes contra la LGTBIfobia y contra la violencia de género en la Comunidad de Madrid y en el resto del estado.

Si bien desde el PP madrileño no se aceptó la derogación completa de las leyes, se ha sacado una primera propuesta de modificación de varios artículos de la ley, algo que VOX rechazó, volviendo a pedir una propuesta de derogación completa. No solo contra una medida completamente reaccionaria y opresiva, sino que se une con declaraciones como éstas y con las agresiones al colectivo y la represión policial del gobierno cuando salimos a manifestarnos.

Estas declaraciones reaccionarias estigmatizando la diversidad sexual y relacionándola y vuelven a sacar a la luz el tradicional pánico moral de transmisión de enfermedades y la condena por nuestra sexualidad. Algo que no es nuevo, que instrumentaliza la LGBTIfobia para crear justificaciones a recortes y deficiencias en una sanidad saturada y sus negligencias políticas ante crisis de salud pública.

Detrás de declaraciones como estas no sólo hay una profunda LGBTIfobia, sino una situación de desbordamiento de la sanidad pública que incluye la negativa por parte del servicio madrileño de salud para proveer de tratamiento antirretroviral a personas seropositivas en situación de migración irregular o que sólo exista un centro público en la comunidad de Madrid especializado en atención a personas LGTBI, en situación de vulnerabilidad y VIH positivo, con listas de espera de meses. Esta situación queda justificada con esta LGBTIfobia. Esos recortes y estigmatizaciones sí que son un peligro de salud pública.

Estas campañas de LGBTIfobia también tienen sus efectos en las agresiones físicas contra el colectivo en la calle. Según el Observatori Contra l’Homofòbia de Barcelona han crecido un 70% este último año, provocado esencialmente por la crecida exacerbada de la ultraderecha que con sus discursos del odio crean una división completa de la clase trabajadora en contra de sí misma, generando un ambiente de polarización hacia posiciones reaccionarias y conservadoras.

Esta situación no es nueva, al contrario, durante la crisis del VIH-SIDA en los 80 miles de personas morían mientras los activismos LGBTI señalaban que el Ministerio de Sanidad y las industrias farmacéuticas estaban mirando hacia otro lado en un ejercicio de LGBTIfobia y desidia criminal.

No sólo debemos enfrentar a la derecha que sale a declarar semejantes discursos de odio, sino que frente a esta maquinaria atroz, hay que pelear por el fin de la estigmatización y el tratamiento efectivo y gratuito para todes, en una sanidad pública abastecida y financiada que no excluya a las personas migrantes.

Si al gobierno que se dice progresista tanto les preocupase la salud sexual y cerrarle la boca a la derecha, no sólo tendrían que llevar adelante estas medidas, sino también implantar en las aulas una educación sexo-afectiva no heteronormativa y con peso real, la separación de iglesia y estado (sí también en dinero público y aulas), una Ley Trans no minimizada ni excluyente o el acceso al aborto sin excluir a personas sin papeles o a ciertas comunidades autónomas. Por poner algunos ejemplos.

Ante el ataque LGTBIfóbico de la derecha y ultraderecha es imprescindible que no nos limitemos a la resignación ni deleguemos la lucha a las instituciones, sino que nos organicemos con independencia de estas y de los partidos del régimen, junto a la clase trabajadora y demás sectores oprimidos, pues es desde la movilización masiva en las calles y la lucha unitaria -y no desde los ministerios- desde donde se puede frenar a la extrema derecha.




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