×
×
Red Internacional

Claves. Tensiones entre Argelia y el Estado español: políticas imperialistas y crisis energética

En pocas horas se pasó del anuncio de ruptura de relaciones comerciales por parte de Argelia a afirmar que está garantizado el suministro del gas. Pero las tensiones en la región crecen, en medio de la crisis por el suministro de energía y de la guerra de Ucrania.

Sábado 11 de junio | Edición del día

¿Por qué anunciaba Argelia la ruptura de relaciones comerciales?

El gobierno de Argelia tomaba la decisión de romper relaciones comerciales con el Estado español como rechazo al giro histórico de Pedro Sánchez en la política hacia el Sahara. Recientemente, el gobierno español tomaba un claro posicionamiento neocolonial a favor de Marruecos en la cuestión del Sahara Occidental, negando el derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui.

¿Por qué tomó Pedro Sánchez la decisión de apoyar a Marruecos en el Sahara?

La política de Sánchez consistió en un trueque macabro: recuperar la relación diplomática con Marruecos -que venía deteriorada- y vender la histórica demanda del derecho de autodeterminación del pueblo saharaui a cambio que Marruecos siga cumpliendo su papel como gendarme de las fronteras sur de Europa. Impedir que entren refugiados y migrantes por medio de la represión, a cambio de reafirmar las políticas coloniales en el Sahara. En este giro, el gobierno de Sánchez se alineaba con lo más conservador de la política hacia el Sahara, a tono con la política exterior norteamericana y favorable a la dictadura del rey Mohamed VI de Marruecos.

Te puede interesar: Sánchez certifica la venta del Sáhara Occidental a cambio de la “subrogación” de la violación de Derechos Humanos en la frontera

¿Cómo afectaba esta decisión a las relaciones comerciales y la economía española?

España exporta a Argelia por un valor de 2.000 millones de euros anuales e importa por un valor anual de casi 4.000 millones. El 91% de las importaciones de España desde Argelia en 2021 fueron gas y otros combustibles. Después de anunciar la decisión del gobierno de Argelia de romper el Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación con España, el gobierno enviaba una orden a los bancos de ese país para que interrumpan sus operaciones financieras con España. Esto podía bloquear importaciones y exportaciones. La reacción del gobierno español fue inmediata, buscando presionar mediante la Unión Europea.

¿Puede faltar gas en el invierno?

El Estado español viene aumentando en los últimos meses su aprovisionamiento de gas desde Estados Unidos, que a su vez es reenviado desde aquí hacia otros países europeos. Ante el anuncio de Argelia de cesar las relaciones comerciales, el gobierno español denunció la situación ante la Unión Europea. Acusaba a Argelia de violación del Acuerdo Euromediterráneo de 2005, que establece una asociación preferente entre la Comunidad Europea y Argelia. A continuación, Bruselas se pronunció contra la medida tomada por el gobierno argelino, presionando para que la suspendiera. Ante las presiones, el gobierno argelino ha declarado que no se suspenderá la provisión de gas ni suspenderá las relaciones comerciales “actualmente vigentes”.

¿Cómo sigue esta crisis?

El contexto internacional es la guerra de Ucrania, así como la crisis energética que enfrenta Europa. Si esta ya estaba presente desde hace varios meses, se ha agravado con el aumento del precio del petróleo y el gas, así como la respuesta rusa a las sanciones occidentales, suspendiendo el envío de gas a algunos países de Europa. A su vez, la guerra en Ucrania ha provocado millones de refugiados de ese país hacia Europa del este. Pero las consecuencias de la guerra van mucho más allá: en muchos países de África se auguran hambrunas en los próximos meses por la falta de pan y escasez de alimentos, por lo que las oleadas migratorias hacia Europa pueden volver a puntos álgidos. En este marco, las relaciones con países como Marruecos o Argelia, fuentes de materias primas y energía, o garantes del control fronterizo, son claves para el Estado español y para la UE de conjunto. Pero eso implica también mayores tensiones por renegociar las relaciones entre los Estados, así como el reforzamiento de las políticas imperialistas en la región.

El estado imperialista español, ahora gestionado por el gobierno “progresista” de Pedro Sánchez y Unidas Podemos, sigue mostrando su papel reaccionario en el norte de África. Una política de chantajes y expoliación imperialista en función de sus propios intereses y los de sus empresas, en contra de los pueblos del norte de África como el saharaui y los sectores obreros y populares en Marruecos y en Argelia.


Comentarios

DEJAR COMENTARIO


Destacados del día

Últimas noticias