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Red Internacional

La reunión que anunció Massa entre la UIA y la CGT no tiene fecha y el presidente Fernández anticipó un acuerdo de precios y salarios por 60 días. Una vieja receta que ya fracasó y reforzaría la caída del poder de compra, que supera el 20 % en relación a 2015.

Viernes 12 de agosto | Edición del día
Foto: Mariana Nedelcu - Enfoque Rojo

El ministro de Economía, Sergio Massa, en sus primeros anuncios mencionó la convocatoria a entidades empresarias y de trabajadores para “asegurar un mecanismo que permita recuperar ingresos en trabajadores del sector privado”. En el mismo sentido Alberto Fernández adelantó esta semana que convocará a empresarios y sindicalistas para negociar un acuerdo de precios y salarios por 60 días, aunque en otro acto afirmó que dejaron “todas las paritarias abiertas para que los sueldos le ganen a la inflación”. La semana terminó y la reunión no se realizó, tampoco tiene fecha de convocatoria. Otro encuentro que se pateó es la convocatoria para el Consejo del Salario para el lunes 22 de agosto.

Se postergan los encuentros para analizar alguna medida que mejore los ingresos cuando el poder adquisitivo de los ingresos se deteriora por la elevada inflación, que en julio alcanzó el 7,4 %, el nivel más alto desde 2002. Mientras tanto este viernes el ministro de Economía, Massa, se reunió con la Mesa de Enlace y se comprometió a responder a cada uno de ellos en un plazo de 10 días.

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Jorge Chemes de Confederaciones Rurales Argentinas afirmó al sitio Infobae que fueron escuchados, hablaron sobre “una reforma impositiva profunda” y mencionaron que es difícil la implementación del “dólar soja”. El titular de CRA destacó que “no hubo pedido ni presión para que se venda la soja”. Un trato muy amable para quienes especulan con los granos. Por su parte, el titular de la Sociedad Rural, Nicolás Pino, confesó que deberían aumentar los porcentajes para el acceso a la compra de dólar solidario (en la actualidad es de un 30% de las ventas del poroto) porque las patronales “no se verían tentados con una mejora tan limitada”, según publicó el sitio Bichos de Campo. Es decir, no alcanza con lo que ofreció el Gobierno y presionan por más beneficios.

La fallida receta de alinear precios y salarios

No se conocen los detalles de cuál es la propuesta oficial para recuperar los ingresos de los trabajadores, que según las declaraciones dejaría afuera a los trabajadores públicos y a los informales. ¿El Gobierno busca reeditar un nuevo pacto social? La receta no es nueva en el país y su fin es actuar sobre las consecuencias y no sobre las causas centrales de la inflación. El Pacto Social de 1973 de Perón y su ministro de economía Gelbard firmado por la CGT y la Confederación General Económica (CGE), la central empresarial, estableció el congelamiento salarial por dos años, el congelamiento de precios y la eliminación de las negociaciones colectivas. Este acuerdo terminó explotando ante el ascenso obrero y jaqueado por la crisis económica y política.

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Ruth Werner y Facundo Aguirre en el libro Insurgencia obrera en la Argentina 1969-1976 señalan que “el objetivo político de estos acuerdos era alcanzar un consenso entre los distintos intereses de las facciones burguesas y de las direcciones sindicales, sobre la base de una tregua social relativa que contribuyera a reducir el costo de la mano de obra, permitiendo así la aparición de un nuevo margen de ganancias para el conjunto de la patronal”. Las patronales pretenden mejorar sus ganancias aún más, en los últimos años ya aumentaron su porción en el reparto de la torta de riqueza producida (7 puntos), la contracara fue el desplome de la participación del salario de los trabajadores (casi 9 puntos).

Salarios recortados

El Indec confirmó este jueves la fuerte suba de precios del mes de julio, que se desató tras las especulaciones y las presiones devaluatorias que se aceleraron con la salida de Guzmán. En siete meses la inflación acumulada fue de 46,2%, los precios de los alimentos aumentaron 48,3%, por encima del nivel general. Si entre agosto y diciembre el Gobierno logra desacelerar la inflación al 5,3% (mismo nivel de junio), la suba de precios del año será del 89%, en tanto el Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) publicado por el Banco Central estima un 90,2% para 2022.

Otra forma de ver la elevada inflación de los últimos años es observar qué se podía comprar con $1.000. Por ejemplo, según datos del Indec correspondiente a precios del Gran Buenos Aires, en 2016 con ese billete se podía comprar 4 kilos de medio de pan francés, de asado, de zapallo, 4 litros y medio de leche y 45 pañales, mientras que en 2022 esa canasta se redujo a medio kilo de cada producto y 5 pañales.

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La inflación escala y pierden los salarios. Esta semana el Indec publicó el Índice de Salarios de junio, previo al salto de precios de julio. Según el organismo oficial el poder de compra en el sector privado registrado cayó un 20,5 % en relación a 2015 (junio 2022 versus octubre 2015); en el caso de los trabajadores del sector público la merma fue del 27,6 % en el mismo período. En tanto los trabajadores informales entre octubre de 2016 y junio de este año perdieron un 32%. Esta semana Massa anunció un bono para los jubilados, pero solo representa una suma de $233 por día. Muy atrás quedaron las promesas del Frente de Todos del regreso del asado a la mesa o recuperar lo que se perdió durante el macrismo.

17A: sobran los motivos para movilizarse

Las condiciones de vida del pueblo trabajador empeoraron. A la pérdida salarial, de ingresos y de jubilaciones se suma el aumento del empleo precario, en el último año hubo una suba de los trabajadores no registrados e independientes, que gran parte es empleo inestable.

El 17 de agosto la CGT realizará una movilización con una consigna difusa “Primero la patria”, que busca apoyar al Gobierno y a Sergio Massa. Respaldan a un Gobierno que viene con más ajuste.

El sindicalismo combativo convoca a movilizar de manera independiente porque esta situación no se aguanta más. Las conducciones sindicales tienen que romper con el Gobierno y convocar a un paro general y un plan de lucha. Esta semana miles de docentes pararon y se movilizaron en Mendoza, Neuquén, Santa Fe y Chubut, también hubo jornada de corte en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Otros trabajadores también están en lucha como los del neumático, la 60, los trabajadores desocupados este es el camino para enfrentar el ajuste en curso.

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