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"Abajo la dictadura": miles marcharon en Myanmar contra el golpe militar

El Ejército bloqueó el acceso a redes sociales como Instagram, Twitter y Facebook en una maniobra denunciada por organizaciones como Human Rights Watch para detener las protestas contra el golpe del 1 de febrero. Esta es la primer gran demostración de rechazo al golpe.

Salvador Soler

@SalvadorSoler10

Sábado 6 de febrero | 17:30

Tras una semana del golpe militar en Myanmar, miles de personas salieron este sábado a las calles de Rangún, la antigua capital y ciudad más poblada del país, para manifestarse contra el golpe de Estado dirigido por el ejército el lunes 1 de febrero. Llevaban el brazo levantado el brazo en alto y con los tres dedos elevados, el saludo que se convirtió en signo de rebelión en el sudeste asiático.

El sábado por la mañana, tenían millones de menciones los hashtags como #WeNeedDemocracy, #HearTheVoiceofMyanmar (escuchen la voz de Myanmar) y “Freedom from fear” (libres del miedo), esta última una famosa cita de Suu Kyi.

El Gobierno militar de Myanmar bloqueó este sábado nuevamente el acceso a Internet para intentar evitar la difusión de lo que fueron las mayores protestas desde el golpe de Estado que depuso al Ejecutivo civil y detuvo a sus principales dirigentes, entre ellos la Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi (considerada la verdadera líder del partido y la principal figura política del país). El golpe se dio luego de la aplastante victoria con el 86% frente al Partido Unión, Solidaridad y Desarrollo (USDP) controlado por los militares.

Pese a la caída del servicio, medios como Channel News Asia o Myanmar News informaron de las manifestaciones de miles de personas, que en algunos casos bloquearon calles, tal como ocurrió en la capital Naypyidó o en Rangún, la ciudad más grande del país.

"Abajo la dictadura militar", gritaron los manifestantes, que enarbolaron banderas rojas con los colores del partido de la Liga Nacional para la Democracia, el partido de Suu Kyi que estaba en el poder desde 2015, consignó la agencia de noticias AFP.

“¡Dictador militar, cae, cae; Democracia, vence, vence!”, gritaban las protestas, según vídeos que han podido ser distribuidos por redes sociales. Muchos de ellos, según muestran las imágenes, iban vestidos de rojo y negro, los colores de la Liga Nacional para la Democracia (NLD), el partido de Aung San Suu Kyi. Mientras gritaban, elevaban tres dedos, el gesto inspirado en la película Los juegos del hambre y que se convirtió en el símbolo de las protestas estudiantiles en Tailandia contra la monarquía el año pasado.

Las manifestaciones se han replicado, en menor escala, en otras localidades de este país de 54 millones de habitantes.

Las Fuerzas Armadas derrocaron el lunes al Gobierno y detuvieron a los principales políticos, bajo el argumento de que no se oyeron las denuncias de fraude en las elecciones de noviembre pasado hechas por el USDP.

El actual jefe del Ejército, el general Min Aung Hlaing, se autoproclamó líder por un año para luego celebrar elecciones "libres y justas". Puso fin así a una década de Gobiernos civiles que asumieron tras casi medio siglo de dictadura en un país que tiene una larga historia de conflictos entre etnias desde su independencia del Reino Unido en 1948, y al último ensayo "democrático".

La ONU tuvo el viernes un primer contacto con los militares de Myanmar, dijo el secretario general Antonio Guterres, que insistió en el llamado a que los líderes civiles sean liberados y exigió a la comunidad internacional que haya unidad para condenar la situación. Sin embargo, el Consejo de Seguridad del organismo adoptó una declaración común en la que pide la liberación de los detenidos, pero no condenó formalmente el golpe de Estado.

Desde el golpe del lunes, Myanmar se encuentra progresivamente más aislada. El Ejército va desplegando medidas propias de los tiempos de la dictadura que impuso entre 1962 y 2011: detenciones de activistas y políticos, amenazas y violencia contra quienes participan en las protestas y policía antidisturbios en torno a las manifestaciones.

Por otro lado, Aung San Suu Kyi, que actualmente se encuentra encarcelada, es considerada la líder del movimiento democrático desde la apertura en 1988. Sin embargo desde que asumió al gobierno en 2011 toda su línea política junto al LND, fue la de "reconciliación nacional" con los militares. De esta manera no realizaron ningún tipo de reforma que toque los intereses de los regímenes militares que continuaron controlando los sectores estratégicos de la economía.

Además, desde el comienzo de la oleada de violencia contra el pueblo rohingya (una minoría étnica de mayoría musulamana) ha sido cuestionada férreamente por la comunidad internacional por no condenar la limpieza étnica de esta comunidad en la región de Rakhine llevada adelante por el ejército y miembros del LND. Incluso lideró la defensa de Myanmar ante la Comisión Internacional de Justicia cuando se los acusó de genocidio.

En este sentido, es importante la lucha contra el golpe militar que aumentará aún más la represión sobre el pueblo trabajador. Pero debe ser de la mano de condenar también a Suu Kyi y al LND, mientras que es necesario acompañar la lucha de las comunidades étnicas contra la represión estatal como lo sufren los rohingya.






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