Política

TRIBUNA ABIERTA

Southern Perú despide a representante de los trabajadores ante el Comité de Seguridad y Salud en el Trabajo

Publicamos en nuestro espacio de Tribuna Abierta una nota sobre el despido arbitrario del trabajador de la minera Southern, Eduardo Díaz Peralta. Este caso se dio hace un año y hoy martes 5 de noviembre, por apelación de la minera, se verá en una audiencia a realizarse en la ciudad de Tacna.

Jorge Campos

Ex secretario general del Sindicato Unificado de Southern, despedido por luchar

Martes 5 de noviembre | 10:08

Eduardo Díaz Peralta hace parte de las decenas de trabajadores y dirigentes sindicales que Southern ha despedido en estos últimos años. Él ingreso a trabajar a Southern el 20 de febrero de 1990, su último puesto de trabajo fue como operador de Equipo Pesado en la Mina de Toquepala. En su momento Eduardo fue dirigente del Sindicato de Trabajadores de Toquepala y Anexos (STTA). Al momento de su despido, el 16 de enero de 2018, era Representante de los Trabajadores ante el Comité de Seguridad, cargo por el que fue tres veces elegido democráticamente por los trabajadores. En esta instancia defendió los intereses de sus compañeros y exigió en muchas ocasiones que los equipos de la mina estén en buen estado para evitar accidentes laborales, por eso se “ganó” el odio de los patrones.

Contexto del despido

Recordemos que dos cosas movían a la empresa en el año 2015: la Unificación Sindical y la instalación de cámaras de vigilancia dentro de los camiones mineros. La posición sobre ambos puntos por parte de los trabajadores determinó la posición de la empresa respecto a éstos, de tal forma que, si te inclinabas por la unificación sindical y estabas en contra de la instalación de las cámaras de vigilancia, entonces te convertías en alguien incómodo para la empresa.

En el Comité de Seguridad, Eduardo Díaz se opuso a la instalación de cámaras de vigilancia en los camiones mineros, para ello necesitaba información y como sabemos la información es algo que la empresa jamás entrega de buena voluntad, es así que Eduardo organizó a todos los trabajadores miembros del Comité de Seguridad para que se elija como presidente del Comité de Seguridad a un representante de los trabajadores, es así que sus compañeros proponen a Eduardo como presidente. La votación quedó empatada, seis miembros (los miembros representantes de la empresa) votaron a favor de su candidato (el director de operaciones de Toquepala) y seis miembros (los miembros representantes de los trabajadores) votaron a favor de Eduardo Díaz. Al quedar empatados, la norma establece que se suspende la elección para realizar una nueva y así elegir al presidente del Comité de Seguridad. En esa segunda votación un representante de los trabajadores se abstiene y así el representante de la empresa ocupa este cargo y es a partir de allí que se inicia una dura persecución contra Eduardo, quien siguió oponiéndose a la instalación de las cámaras de vigilancia, para lo cual envió varios documentos como miembro del Comité de Seguridad y Salud en el Trabajo. Todo esto, aunado a lo anterior fue lo que desencadenó su despido.

El despido

El 16 de enero del 2018 se le envía una carta de investigación donde se le acusa de manejo subestándar y negativa a dar declaración, esto, según el reglamento interno de trabajo, es el inicio de un proceso de despido. Cabe mencionar sin embargo que esta investigación es absolutamente parcial, pues la hace la empresa, jamás entrega los mecanismos de investigación al trabajador para que se pueda defender lo cual es una tremenda injusticia.

Eduardo responde a la carta de investigación y el día 25 de enero se le entrega una carta de pre aviso de despido, en donde se le acusa de haber operado el camión minero N 43 y “probado el sistema Guardvant girando el cuello al lado izquierdo – mirando de reojo -, como también cerrando los ojos con el volquete en movimiento”, Eduardo hizo esto pues el camión minero presentaba fallas precisamente en el sistema Guardvant. El seis de febrero del 2018 le entregan la carta de despido.

Como vemos, hay un acto deliberado de despedir a un representante de los trabajadores, en este caso, miembro del Comité de Seguridad y Salud en el Trabajo, por oponerse a la instalación de las cámaras de vigilancia en los camiones mineros que como sabemos busca la agudización de la explotación de los trabajadores para favorecer así la acumulación de ganancia de los empresarios mineros.

Proceso judicial

El proceso judicial se llevó a cabo en la provincia de Locumba - Tacna, cabe mencionar que en un inicio Eduardo afrontó su juicio sin el apoyo del Sindicato, quienes con posterioridad empiezan a apoyarlo.

Ante el carácter arbitrario y grosero del despido, con fecha 28 de Mayo del 2019 el Juzgado Mixto de Locumba emite una sentencia en donde declara “FUNDADA la demanda de despido fraudulento” y ordena que “La demandada CUMPLA con REPONER al actor en sus labores habituales”, dentro de sus considerandos el juzgado entiende que no existen pruebas de que Eduardo condujo el equipo moviendo la cabeza de un lado a otro para probar el correcto funcionamiento del sistema Guardvan, además de que no puede constituir falta grave el probar el correcto funcionamiento de un sistema de seguridad. Southern, apelando a su poder económico e influencias, ha apelado la decisión y este caso será visto en la Sala Laboral Permanente de Tacna, el martes 05 de noviembre a las 9:40am.

Conclusiones

Desde el año 2010, que vienen funcionando los Comités de Seguridad y Salud en el Trabajo, las empresas de la minería y otros rubros han buscado utilizar estas instancias para sus propios intereses, tratando de demostrar que en temas de seguridad y salud “todo está bien”. Sin embargo, los trabajadores han empezado a ver también a estos espacios como un arma de lucha, un arma de denuncia. Por esa razón, estos comités de seguridad terminaron entroncando su trabajo con los intereses de los trabajadores, involucrándolos y haciéndoles ver que, entre seguridad y productividad, las empresas priorizan siempre lo segundo ya que lo único que les interesa es su ganancia al margen de la vida y la salud de los trabajadores.

El arbitrario e injusto despido del compañero Eduardo se enmarca en toda una campaña mayor de amedrentamiento y promoción de la desorganización del movimiento obrero minero promovida por la Southern Copper en sus diferentes centros de producción (Cuajone, Toquepala e Ilo), para así evitar que el impacto de la crisis económica termine movilizando a los trabajadores, como ocurrió con las huelgas del 2016-2017, que es cuando se inicia un despertar del movimiento obrero minero en Southern con la unificación de los Sindicatos en el SUT-SPCC (2015) a partir de la lucha de estos contra las cámaras de vigilancia, que no solo han sido puestas en los volquetes mineros sino en toda la industria de SPCC.






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