BURBUJA INMOBILIARIA

Los sintecho, alquileres impagables y especulación bancaria

En esta semana la Xarxa d’Atenció a les Persones Sense Llar (XAPSLL) ha hecho el sexto recuento de personas sin hogar con unos resultados similares al año anterior.

Guillermo Ferrari

Barcelona | @LLegui1968

Viernes 18 de mayo | 18:47

Alrededor de 1000 voluntarios han realizado el sexto recuento de personas. En la ciudad de Barcelona se han contabilizado 956 personas en la calle y quienes se encuentran usando los equipamientos municipales suman casi 2100 personas. También se ha detectado que hay unas 536 personas que duermen en asentamientos. Número que ha sumado algo más que el año pasado, cuando eran 444.

El recuento se ha realizado también en varios municipios catalanes. En Girona ciudad hay 242 personas sin hogar, son 49 en Tarragona y 3 en Reus; y en Lleida capital 195 individuos los afectados. También se sumaron a la iniciativa otros ayuntamientos del área metropolitana de Barcelona y cercanías. Es el caso de Terrassa (52), Mataró (40), Santa Coloma de Gramenet (19), Badalona (229) y Sant Adrià del Besòs (16).

Respecto de año anterior, el recuento realizado es más o menos similar. En 2018 se ha reducido en 70 personas las que duermen a la intemperie. Sin embargo, aquellas que pasan la noche en habitaciones de los ayuntamientos ha aumentado ligeramente en 145. Aumento que sumado a las 92 nuevas personas que están en asentamientos da una subida total de los “Sintecho” de 162 personas en este año respecto del anterior en la capital catalana.

Desde 2008, cuando se realizó el primer recuento, las personas que duermen en las calles de Barcelona han pasado de 658 a los 956 contabilizados este año. Es decir, que desde inicio de la crisis ha habido un aumento de algo más del 45%. Y aquellas personas que pasan la noche en equipamientos municipales ha aumento un 76%.

La XAPSLL tiende a explicar la situación de las personas sin techo centralmente por tres factores “el aumento del precio del alquiler y el hecho de que se pueda hacer subidas substanciales cada 3 años, la inexistencia de un parque público de vivienda suficiente para dar respuesta a las necesidades sociales y la precarización del mercado laboral.”

Alquileres estratosféricos

En estos años de crisis se hizo casi imposible para amplias franjas de la población comprar un piso, y otro sector importante ha sido echado de su vivienda por no poder pagar la hipoteca. Los créditos hipotecarios han caído en picado y los bancos solo conceden préstamos del 80%. Con un nivel de desempleo alto y con nuevos puestos de trabajo mal pagados, temporales y precarios, se hace imposible acceder a la compra. Por ello, éste enorme contingente se ha ido volviendo hacia el mercado del alquiler.

Entre 2013 y 2016, los alquileres hay subido un 60%. Y si los comparamos con lo que se pagaba en el primer año del siglo son el doble. Durante el tercer trimestre de 2017 el precio promedio de los alquileres superó los 900€. Durante todo el año pasado, el precio de alquiler subió casi el 10%. En Barcelona capital se están pagando alquileres récord que superan claramente lo que se pagaba antes del comienzo de la crisis.

También incide de manera drástica el récord de turismo que agobia a la ciudad condal. Y, se ha reflejado en el aumento bestial de los alquileres de temporada. Prueba de ello es el éxito de las páginas webs que se dedican al alquiler de pisos particulares a los turistas que la visitan. La reforma de la ley de arriendo urbano del PP, que redujo a tres los años el contrato de alquiler, ayudó a que la “actualización” de los alquileres (léase aumento indiscriminado) sea casi inmediata.

Siempre gana la banca (y los fondos buitres)

Durante los años de expansión económica la banca lucró de manera exponencial. Hasta que estalló la peor crisis económica en décadas, los bancos y cajas parecían más bien inmobiliarias. Miles de millones de euros pasaron casi intactos de los bolsillos de los trabajadores que querían tener un hogar a los bancos, llegando a pagar mucho más de la mitad de sus ingresos en las cuotas mensuales. Muchos de ellos se han quedado sin ese hogar.

Sin embargo, en lo que va de la crisis económica, la banca no dejó de ganar dinero. Si bien durante un par de años ha ganado menos, ya lleva más de tres años de ganancias milmillonarias similares a los años previos a la crisis. Además, el sistema financiero español tuvo una ayuda de más de 60.000 millones de euros que va a cuenta de todos los contribuyentes (se nacionaliza la deuda y se privatizan las ganancias).

Mientras la banca tiene ayudas y ganancias impresionantes, resulta que miles de familias no tienen donde vivir o cuentan monedas para llegar a fin de mes. Y, mientras tanto, la banca dispone más de 383.000 viviendas vacías en todo el Estado y unos 45.000 en Catalunya. Tan solo con 3.000 se acaba el “sintechismo” y poniendo todas en el mercado haría bajar sustancialmente los precios de alquileres, que en el centro de Barcelona superan largamente los 1500€.

Falta un parqué con precios populares

Como bien se explica en el informe del XAPSLL y como denunciábamos en un artículo del año pasado, el parqué público de la ciudad de Barcelona es inexistente. El Parqué público de vivienda tan solo afecta al 2% de la oferta de vivienda. Ni siquiera se han parado los desahucios y lanzamientos. Algo paradójico porque la alcaldesa Ada Colau era portavoz de la PAH.

El “Pla de lluita contra el sensellarisme a Barcelona 2016-2020” contempla aumentar las plazas para personas sin hogar en tan solo 42 y al año siguiente un miserable aumento de 29 viviendas. Con esto será imposible siquiera albergar a las 956 personas que viven al raso. Un plan completamente impotente para dar respuesta a las familias que son echadas para especular con las viviendas, que viven en la calle, etc.

Con bombos y platillos, BComú y la alcaldesa Ada Colau han anunciado que el Banco Europeo de Inversiones (BEI) les ha concedido un crédito blando de 125 millones de euros para construir 2.200 viviendas de alquiler social. Con este plan espera llegar a 10.000 viviendas durante su mandato, unas 3.600 más de las que había al inicio. El objetivo consiste en llegar a 30.000 pisos para 2025.

Sin embargo, los desahucios en Barcelona capital son de 7 al día, es decir 210 al mes y más de 2500 año. Si comparamos el ritmo de crecimiento del parqué público con los desahucios vemos que es claramente inferior. Y, si lo comparamos con las viviendas vacías que la banca y los fondos buitres tienen sin poner en el mercado el abismo es insondable.

Una solución rápida y eficaz, no para el 2025, sino para hoy pasa por la expropiación sin indemnización de esos 383.000 pisos de la banca y los fondos buitres. No se puede permitir la especulación con la vivienda, que es un bien esencial básico de vida. Y con ellos se podría crear inmediatamente un parqué público de alquileres a precios asequibles a las familias que están en la calle o viviendo hacinados.

No puede ser que la banca gane miles y miles de millones cada año y tenga centenares de miles de pisos sin usar, mientras familias enteras viven en la calle, hurgando en los contenedores de basura o contando monedas para llegar a fin de mes. Hay que expropiar a los expropiadores para acabar con la desigualdad social y la causa de la pobreza: la propiedad privada.






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