Política Bolivia

ANTE LA POLARIZACIÓN ELECTORAL PREMATURA

El #21F y la bancarrota de la izquierda

Las masivas movilizaciones del #21F, a favor de la re postulación de Morales y de la oposición patronal, exigiendo el respeto al voto del #21F del año pasado, ponen de relieve la ausencia de una política independiente.

Javo Ferreira

Militante de la LOR-CI

Miércoles 22 de febrero de 2017 | 16:25

Foto: RENNO Noticias

La derrota del MAS el 21 de febrero del 2016, ha provocado que las filas oficialistas se pongan en movimiento para encontrar una salida legal a la imposibilidad de re postular a Evo Morales por cuarta vez a la presidencia. Estos intentos sin embargo no solo que han provocado el alboroto de la oposición patronal, fundamentalmente los demócratas del oriente, Doria Medina y Revilla en el occidente, sino también están conduciendo a una polarización y una electoralización prematura de la política nacional. Los intentos de Morales de avanzar en su cuarta postulación presidencial, es evidentemente una vuelta de tuerca más en esa tendencia fuertemente presidencialista que está en construcción desde la aprobación de la nueva Constitución. Como es comprensible, estas tendencias semi bonapartistas del gobierno y del régimen, se manifiestan en un protagonismo cada vez mayor del órgano ejecutivo y su sostén en los instrumentos represivos del Estado, particularmente la policía, la fiscalía, la penalización y judicialización de la protesta.

Toda tendencia fuertemente presidencialista tiene como resultado natural el desplazamiento de los centros de poder hacia la figura del presidente y por lo tanto tienden a devaluar y degradar toda forma democrática o de participación activa del movimiento de masas en la discusión y decisión de los asuntos públicos. En este sentido, los intentos de Morales y sus amigos de abrir la Constitución y facilitar la re-postulación, representan y reflejan las tendencias a girar a derecha no solo el gobierno, sino también el régimen y el conjunto de la situación política nacional. Es una política que cuestiona por derecha los acuerdos alcanzados con los “separatistas” de ayer en la reformulación de la constitución en una mesa de 4 parlamentarios -Álvaro García Linera, Borth y dos mas- el 21 de octubre del 2008.

¿Se puede enfrentar este giro a la derecha con herramientas reaccionarias?

El impedimento a una nueva postulación de Morales fue parte de los acuerdos entre el MAS y toda la cofradía de reaccionarios el 2008. En agosto del 2008 se inició una escalada militante y violenta de la Juventud Cruceñista y otras pandillas juveniles en Tarija, Beni, Pando y Cochabamba. Movilizaciones racistas, ataques a los que se consideraba que eran “kollas”, asesinato de indígenas en Cochabamba el 2007. La escalada de violencia alcanzó el cenit el 11 de septiembre con la matanza de casi 20 compañeros campesinos en El Porvenir, Pando, asesinados a sangre fría mientras intentaban huir a nado por el río. Movilizaciones populares espontáneas surgieron hacia Santa Cruz y tuvieron el primer enfrentamiento armado por varias horas en la localidad de El Pailón, en Santa Cruz. Estábamos al borde de un estallido de guerra civil. La burguesía oriental y sus representantes se asustaron; habían desatado fuerzas que no entendían y no podían controlar. Evo Morales y García Linera también se asustaron; habían jugado demasiado con la retórica popular, antimperialista y revolucionaria y ahora tampoco querían ir hasta el final. Sobre la sangre derramada de los compañeros movilizados, se abrió una apresurada mesa de negociación en Cochabamba. El miedo y la cobardía eran el factor común. Reescribieron, en una comisión parlamentaria de 4 los artículos polémicos que venían de la Asamblea Constituyente: garantizaron el latifundio y lo constitucionalizaron, establecieron clausulas garantistas sobre las inversiones extranjeras y privadas, se reafirmó el derecho a herencia, se combinaron principios liberales y referencias a Dios con las de la pachamama y el “Vivir Bien” y junto a este combo reaccionario que ninguneaba las legítimas aspiraciones populares a cambios profundos y radicales, la oposición burguesa, casi de yapa, le arrancó al MAS el límite constitucional a la re-postulación.

Que la oposición política patronal proteste y se movilice ante los intentos de Morales de cambiar este punto del acuerdo de caballeros, es normal. Es una de las cláusulas que el MAS aceptó y no toleran que esta sea infringida. Por otro lado Morales, García y todo el regimiento de epígonos y tirasacos, no cuestionan el acuerdo para poner límites a la acumulación privada de capital o para terminar con el latifundio oriental. No patean el acuerdo para nacionalizar el petróleo y la minería, patean el acuerdo para girar aún más a la derecha. Lo hacen para profundizar el rol garante de los negocios empresariales que el MAS ha ido dificultosamente conquistando estos años y que las cámaras empresariales reconocen. La debilidad estructural de la oposición política patronal es esa: que es sólo política ya que la burguesía como clase está sosteniendo a Evo Morales cada vez más abiertamente. Lo hacen para limitar aún más la participación de los trabajadores y las masas en sus propios destinos, concentrado cada vez más cuotas de poder en la figura del presidente.

¿Y la izquierda “revolucionaria”?

Sin embargo, lo llamativo del momento actual, es el papel de la llamada izquierda revolucionaria, en primer lugar del POR (Partido Obrero Revolucionario) seguido de pequeños grupos e individuos que se han sumado militantemente a la defensa del acuerdo reaccionario exigiendo que Evo respete su palabra, que respete el voto o –los más radicales y afiebrados- llamando a movilizarse para que se respete la “democracia”. Como si democracia es el acuerdo entre 4 constituyentes y el abrazo del MAS con la derecha oriental sobre la base de la matanza de El Porvenir el 21 de octubre del 2008. Hoy intentan impedir un giro más presidencialista, y antidemocrático por semi bonapartista, apelando a los mismos instrumentos que le dieron origen. Intentan impedir una evolución cada vez más de derecha de la mano de un acuerdo que se celebró no solo a espaldas de las masas sino contra las masas movilizadas.

La incomprensión de todo este proceso está conduciendo a que valiosas organizaciones sindicales como el magisterio paceño, políticas que van desde el POR hasta los Insurgentes por no hablar del PS-1 (MQSC), y muchos más, se estén convirtiendo en escalera y base de maniobras de los verdaderos ganadores de estas movilizaciones “democráticas”: los partidos patronales.

Foto: RENNO Noticias

Que se vayan todos

En las antípodas a este comportamiento seguidista de la izquierda, la clave pasaba por denunciar el carácter reaccionario, desde sus orígenes hasta sus objetivos finales de ambas movilizaciones “patronales”. El MAS hace mucho que ha dejado de ser la expresión del sindicato cocalero. Hoy es el garante del orden burgués semicolonial boliviano. Es el caparazón que ha encubierto el surgimiento de nuevos ricos y de una nueva y cada vez más fuerte burguesía mestiza. Pero la oposición política patronal, no es mejor que toda esa porquería. Revilla fue socio del MAS junto a Del Granado durante años, y es el que hoy violenta los derechos de los trabajadores de "La Paz Limpia" LPL, con más de 100 despidos al día de hoy, con sindicatos elegidos por seguridad privada y supervisores. Esa es la empresa que Revilla facilitó en el aseo urbano. La Paz Limpia no es para nada mejor, ni peor, a lo sucedido a los trabajadores y trabajadoras de ENATEX. Por eso, la clave es seguir luchando para el surgimiento de un verdadero partido revolucionario de los trabajadores. Esto no caerá del cielo sino que se va ir formando en los combates políticos y de la lucha de clases en curso y sacar lecciones de estos últimos acontecimientos es fundamental para despejar el camino.






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