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Canilla libre en Perú: uso y abuso del agua en la minería

El portal periodístico Ojo-Público.com denunció que el organismo de Autoridad Nacional del Agua (ANA) oculta, en sus informes y acciones, los verdaderos y numerosos consumos de agua de las grandes empresas mineras. Contaminan, gastan y no pagan.

Miércoles 6 de diciembre | 09:44

Imagen: Minera Cerro Verde - Arequipa / Foto: Andina

Según los datos recopilados por el periódico web, diez de las mineras más importantes del Perú tienen autorización para explotar hasta 302 mil millones de litros de agua (por año) de quebradas, lagunas y acuíferos para sus operaciones. Sin embargo, estas cifras que ofrece el Estado no coinciden con la realidad. Las empresas -en su mayoría compuestas por capitales extranjeros- exceden ese límite y su principal encubridor es la ANA, institución encargada de la gestión hídrica en el país, presidida por Abelardo de la Torre desde julio del 2016.

¿Cuáles son las diez corporaciones que más producen y más recursos naturales utilizan? La lista que integran está encabezada por Southern Perú (capitales de México y EEUU); Antamina (Australia, Suiza y otros); Milpo-Votorantim (capitales financieros de Brasil); Volcan; Xstrata; Buenaventura; Las Bambas (de la compañía china Minerals and Metals Group); Minero Horizonte; Yanacocha (EEUU, Banco Mundial y Perú) y Barrick Gold (Canadá).

A su vez, advierten que los cálculos del uso minero del agua siempre “quedarán cortos” porque no se incluye el líquido que se pierde en el bombeo a tajo abierto, y mucho menos el drenaje que hacen las empresas para secar la zona y evitar infiltraciones en sus proyectos. Una justificación inverosímil que detrás esconde la búsqueda de ganancia.

Con la voz de la ingeniera especializada en gestión hídrica de la Pontificia Universidad Católica del Perú, Ruth Preciado, el informe sostiene que “este drenaje tiene un impacto negativo en el agua subterránea, pues impide que el líquido se almacene en temporada de lluvia para nutrir las quebradas en época seca. Ello reduce su disponibilidad de agua en las zonas bajas”.

Así, los explotadores de los recursos naturales generan una seria reducción de agua para la población. Aún más “irregularidades” que favorecen a sus beneficios: El límite de metros cúbicos de agua que puede extraer cada minera es fijado por resoluciones administrativas emitidas entre 1972 y el 2009, primero por el Ministerio de Agricultura, y ahora por la ANA. En aquellos años no se contaba con estudios de disponibilidad hídrica nacional y más de la mitad de las licencias (a estas 10 importantes mineras) fueron otorgadas antes del 2010, año en que la ANA publicó su primer estudio sobre la situación de los recursos hídricos en el Perú.

Southern Perú Cooper, la compañía que más agua capta y extrae

En este contexto, el 21 de noviembre, más de tres mil trabajadores de Southern Perú iniciaron la tercera huelga indefinida del año. Ellos exigen que la empresa cumpla con el pago de adelanto del 30% de utilidades del 2017; la reincorporación de los trabajadores cesados; rechazo a la instalación de cámaras de vigilancia; contratación de médicos especialistas con carácter permanente y el mejoramiento de los servicios hospitalarios, entre otros.

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El análisis de la base de datos de Ojo-Público.com señala que los volúmenes de consumo que la ANA le atribuye a las mineras, son ínfimos respecto a las cantidades reales. La empresa capitalizada por el Grupo México y compañía es la que más agua capta y extrae en el Perú; siguiendo la última memoria anual, su filial peruana tiene licencia para explotar un máximo de 1.950 l/s, es decir, aproximadamente 61.500 millones de litros cada año, un volumen similar al consumo anual de la mitad de la población de Arequipa, región en donde Southern tiene el proyecto Tía María.

“De acuerdo con los reportes de la ANA, el 2015 todas las operaciones de Southern usaron 24.780 millones de litros para cubrir las necesidades de las dos minas de cobre que administra en Cuajone (Moquegua) y Toquepala (Tacna). Sin embargo, los reportes que la misma empresa arroja en su página web revelan que ese año gastó el doble: 50.490 millones de litros. Una cantidad similar a la que ocuparían 12.500 piscinas olímpicas y que representa el total del consumo de los habitantes de Tacna y Moquegua durante un año”, detalla la investigación.


Imagen: La minera que más agua consume, Southern Perú. El 2015 consumió 50.490 millones de litros en sus mineras de Toquepala y Cuajone / Foto: Andina

El Estado como garante de la desigualdad y en beneficio del empresariado internacional

Desde el 22 de junio de este año, la Constitución Política del Perú reconoce el agua como un bien público, Patrimonio de la Nación. La Ley Nº 30588, en su Artículo 7º-A dice: “El Estado reconoce el derecho de toda persona a acceder de forma progresiva y universal al agua potable. El Estado garantiza este derecho priorizando el consumo humano sobre otros usos”.

Parece buena noticia ¿verdad? Sin embargo, a partir de esto, la Autoridad Nacional del Agua ha puesto grandes esfuerzos en averiguar cuánto se consume en el campo, en el uso agrícola, pero hace la vista gorda en cuanto a las Mineras. “No existen medidores o equipos en el Estado para cuantificar los volúmenes de agua que usan las mineras. El consultor en recursos hídricos y exfuncionario de la ANA, Mirco Miranda, explica que son las propias empresas las que envían una declaración jurada indicando el agua que consumieron durante el año. Cuando la información no es enviada, la Oficina de Régimen Económico de esta institución les factura un promedio aproximado en base al límite máximo permitido”, explica el portal periodístico.

La burocracia estatal sólo allana el camino a sus amigos empresarios.

Al parecer, esta Oficina de Régimen Económico cumple estrictas indicaciones de ser inoperante, ya que en el período 2016 informa que no se giró ningún recibo a nombre de la canadiense Barrick, la mayor productora de oro del mundo. Mientras que los reportes señalan que hubo un “volumen de utilización de agua cero”, Barrick Gold y su proyecto estrella Lagunas Norte, en La Libertad, estuvo en plena actividad y produjo 435.000 onzas de oro anual. ¿La minería subsiste sin agua?

La canadiense no es la única, lo mismo sucede con Las Bambas, minera que el año pasado procesó un promedio de 430 mil toneladas de cobre y 170 mil de zinc en Áncash y tampoco tiene facturas de agua por pagar pese a su alta producción. Atamina se encuentra en una situación similar.

Por su parte, los deudores. Ocho de las diez mineras deben un total de S/1,6 millones al Estado por la utilización del agua. La lista la encabeza Volcan, con S/829.206 de pago pendiente; seguido de Milpo-Votorantim con S/ 536.278. Las empresas Buenaventura y Yanacocha tienen deudas que datan del 2012.

En base a esta estricta y rigurosa actividad es que el presidente de la ANA, Abelardo de la Torre, se atrevió a decir durante su participación en Perumin 33: "Tenemos información que el sector minero solo usa 1.5% del agua disponible, y en general el 90% de recursos que percibe la ANA proviene del sector no agrario, donde el sector minero es un contribuyente muy importante".

Mientras que el Gobierno cierra grandes negociados y otorga atribuciones extraordinarias a las grandes compañías mineras, el pueblo trabajador sigue sin mejorar ni un ápice sus condiciones de vida. Unas de las más grandes empresas del Estado burgués es el comercio que emplea con los recursos naturales que son de toda la población. Negocios millonarios, contaminación irresponsable y justificaciones sin argumento son el conjunto resumido de esta relación comercial entre el Estado y sus amigos empresarios. La lucha y la organización en un partido de la clase trabajadora es el primer paso para combatir la avaricia y desidia de quienes dicen representarnos.






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