UNIVERSIDAD

1917: Rusia y la revolución del lenguaje cinematografico

El próximo viernes 27 se realizará una charla sobre Cine en la Facultad de Filosofía y Letras, como parte del Seminario "El Legado Olvidado de la Revolución Rusa". Entrevistamos a quienes dictaran la clase.

Brenda Hamilton

Presidenta CEFyL

Miércoles 25 de octubre

El próximo viernes 27 cerca del 100 aniversario de la Revolución Rusa, se realizará un encuentro especial sobre el cine soviético en el Seminario "El Legado Olvidado de la Revolución Rusa", impulsado por En Clave Roja - Presidencia CEFyL y la agrupación Docentes e Investigadores de Izquierda. Estará a cargo de Violeta Bruck y Javier Gabino, documentalistas y realizadores del colectivo de Cine Contraimagen, quienes actualmente están realizando un nuevo documental sobre el impacto de la Revolución Rusa en la vida de jovenes obreros y estudiantes en la Argentina de principios del Siglo XX. Conversamos con ellos sobre algunos de los tema que se van a desarrollar.

  •  En las ultimas clases del seminario vimos como el proceso revolucionario soviético abrió las mentes para que se pudiera pensar otro tipo de arte y cultura, con una apertura que sin trabas desde el Estado dio las condiciones para que se destacaran vanguardias en las artes plásticas y literarias ¿Como ven este relfejo en el cine?

    VB: La revolución rusa tiene una gran importancia en la historia del arte y las vanguardias. A la certeza de que “el capitalismo no daba para más” (se venía de la masacre de la 1ra. Guerra Mundial); al surgimiento de “nuevas tecnologías” en la industria y en las comunicaciones, donde hay que ubicar también el dispositivo cinematografico; se le suma con la revolución triunfante, que la transformación social no solo era deseable, sino posible. Esto empuja a una profunda renovación y experimentación en las distintas disciplinas artisticas, como expresión de fuerza social transformadora que puso en movimiento. En el caso del cine, los artistas revolucionarios se encuentra con un arte muy joven, que está transitando los comienzos del desarrollo de un nuevo lenguaje, así se sumergen en èl con entusiasmo y aportan nuevos elementos a este lenguaje, explotando posibilidades que rápidamente serán reconocidos a nivel mundial.

    JG: Recordemos que en 1919, en plena guerra civil y en una situción extremadamente dramática se crea en Moscú la primer escuela de cine del mundo. Durante esos años hay una época heroica de los cineastas que toman registros de las batallas en los frentes, junto al envío de películas para las tropas en el Cine-tren, y se realizaban noticieros. Las experimentaciones en el área del montaje ya comienzan en esos años y son un capítulo central y un destacado aporte a la historia del cine. Los dirigentes del partido Bolchevique tenían mucho interés en el desarrollo de este nuevo arte, especialmente valoraban su capacidad para llegar a las masas y sus posibilidades pedagógicas. Por eso mismo toman la medida de la expropiación y nacionalización de los medios de producción y difusión cinematográficas, que abre la posibilidad del desarrollo de la industria en el área, en esos años bajo control tambièn de los realizadores. Es sobre esa base material, que hay que valorar mucho, que se extienden múltiples experiencias posteriores.

    - ¿Cuales creen que son los elementos disruptivos que introduce Sergei Eisenstein y Verton en en Cine? ¿Cuál es la importancia del conflicto en el montaje que desarrolla Einsestein?

    VB: En la historia del cine soviético se destacan varios nombres, Kuleshov, Pudovkin, Eisenstein, Vertov, Maiakovsky, son algunos de los más citados, y junto a ellos trabajaron destacados montajistas, camarógrafos, asistentes, como también fueron centrales las cineastas mujeres, menos divulgadas y reconocidas, como Esfir Schub, pionera del cine de archivos y Elizabeta Svilova, considerada una de las mejores montajistas de la URSS. Los distintos aportes de cada uno fueron configurando una variada y original producción. Hay que destacar tambièn que esos autores mantuvieron dabates teoricos y practicos sobre la realización cinematografica, acalorados y profundos, que aún son de actualidad. Todo esto fue años más tarde censurado por las políticas de Stalin y el realismo socialista.

    JG: Dziga Vertov y Sergei Eisenstein fueron exponentes de dos experiencias que dejaron una importante huella en el documental y en la ficción respectivamente. Dziga Vertov es reconocido como uno de los impulsores del cine documental, y su movimiento el Cine-Ojo planteó una particular experiencia basada en la reivindicación del cine sin actores, sin guión ni maquillaje, y en capturar "la vida tal cual es". Para él “filmar la vida” era todo, porque de alguna manera sentía que la realidad era más fuerte y poderosa que toda ficción, al punto que estaba interesado y soñaba con el potencial de las imágenes electronicas, que aún estaban en laboratorio, y que luego sería la televisión. Sergei Eisenstein es ampliamente reconocido por destacadas películas como "El acorazado Potemkin" y "Octubre" en donde el protagonista pasa a ser colectivo. En su primer epoca en contra de los “dramas personales” hace entrar en juego a “las masas” y explota el montaje (la base del lenguaje del cine) como “conflicto”. En ese momento compara a los choques de planos de una pelicula como el motor a combustión que a partir de multiples explosiones impulsa la maquina hacia delante. Tengamos en cuenta que escenas y métodos de su cine fueron reproducidos y citados durante todo el siglo XX, incluyendo la industria de hollywood (donde estuvo en persona un tiempo) y son estudiados hasta hoy. Ese “descubrimiento del lenguaje” y su teorización en sus extensos escritos y reflexiones es el elemento principal de un nuevo punto de vista que pensaba lo específico del dispositivo cinematografico.

    - De estas experiencias ¿Qué elementos creen que son importantes para destacar en el mundo del cine actual?

    VB: La experiencia del cine soviético fue frenada por el stalinismo y la imposición del realismo socialista. La persecución a los cineastas, que incluía la carcel o la muerte, la censura, fueron herramientas para imponer la exaltación de Stalin y su reescritura de la historia. Todas las iniciativas de experimentación que la revolución inspiró y alentó fueron atacadas. A pesar de esta ofensiva la historia del cine en la época de la revolución es una materia presente en todas las escuelas de cine (no así el cine stalinista) y los ejemplos de Eisenstein y Vertov fueron retomados en múltiples ocasiones durante el siglo XX por cineastas que buscaron unir su arte a la transformación revolucionaria de la sociedad.

    JG: Hay un aspecto que quizas no se rescata lo suficiente de la relación entre cine y revolución social, y a nosotros nos parece una clave. Nos refereimos a la expropiación y nacionalización de la industria del cine que permitió todo este desarrollo a una escala impensada en otros países donde la vanguarda artística existía, pero donde la clase obrera no había tomado el poder y construido su propio Estado. Esto dejó sentado un "programa" para enfrentar la industria capitalista del cine, y toda la actual “indutria cultural” en manos capitalistas. Este aspecto programatico fue retomado en distintos momentos revolucionarios de la historia, al calor de la guerra civil española, de la revolución cubana y en el ascenso del ´68 entre otros. En pleno siglo XXI donde al menos en nuestra parte del mundo, las producciones de Hollywood son productos todopoderosos que pueden ocupar la mayoría de las pantallas por el monopolio de la distribución. En donde los medios masivos de comunicación atestan de información e imágenes que llegan a nosotros a partir de algoritmos digitados para estudiar cada reacción nuestra en las redes con fines publicitarios. Retomar la idea de expropiar y nacionalizar la industria cultural bajo control democratico es un aspecto clave para pensar un desarrollo progresivo del arte que no esté condenado a los margenes y la resistencia a los males del capitalismo.






  • Comentarios

    DEJAR COMENTARIO